Era una mañana de Septiembre.Las hojas de los árboles ya habian empezado a amarillear y al sol,cada dia más perezoso,le costaba cada vez más calentar.
Se desperto perezosa cuando la luz que empezó a entrar por las líneas de la persiana le dió de pleno en los ojos.La miró,ahí estaba,revuelta entre las sábanas,desnuda,con cara de paz.Habian estado toda la noche haciendo el amor.Huele a melocotones,a tostadas con mermelada de arándonos...Cuando por fin consigue despegarse de las sábanas vaga por el pasillo,con las pestañas pegadas todavia al sueño.Anda descalza,el camisón le roza las rodillas y el gato le da los buenos dias rozandole los tobillos.Entra en la cocina y pone la cafetera en marcha.No quedan pimientos dice hacia sus adentros,cuando abre la nevera para coger la mermelada y la leche.
Tiene todo preparado,café,zumo y tostadas.Se sienta en la mesa del salón y al mirar por la ventana se da cuenta de que llueve y se queda ensimismada mirando a las gotas hacer carreras por la ventana.Cierra los ojos,inclina la cabeza,se deja llevar...y aparece ella,desnuda,rascandose los ojos,le sonrie.Y cree morir,quiere morir para estar siempre alli.
lunes, 24 de agosto de 2009
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