lunes, 24 de agosto de 2009

Una mañana de Septiembre

Era una mañana de Septiembre.Las hojas de los árboles ya habian empezado a amarillear y al sol,cada dia más perezoso,le costaba cada vez más calentar.

Se desperto perezosa cuando la luz que empezó a entrar por las líneas de la persiana le dió de pleno en los ojos.La miró,ahí estaba,revuelta entre las sábanas,desnuda,con cara de paz.Habian estado toda la noche haciendo el amor.Huele a melocotones,a tostadas con mermelada de arándonos...Cuando por fin consigue despegarse de las sábanas vaga por el pasillo,con las pestañas pegadas todavia al sueño.Anda descalza,el camisón le roza las rodillas y el gato le da los buenos dias rozandole los tobillos.Entra en la cocina y pone la cafetera en marcha.No quedan pimientos dice hacia sus adentros,cuando abre la nevera para coger la mermelada y la leche.

Tiene todo preparado,café,zumo y tostadas.Se sienta en la mesa del salón y al mirar por la ventana se da cuenta de que llueve y se queda ensimismada mirando a las gotas hacer carreras por la ventana.Cierra los ojos,inclina la cabeza,se deja llevar...y aparece ella,desnuda,rascandose los ojos,le sonrie.Y cree morir,quiere morir para estar siempre alli.

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